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Notas Breves

¿Cómo evitar recuperar peso tras la dieta y combatir el efecto yo-yo?

Las dietas milagro prometen adelgazar de forma rápida y sin esfuerzo, sin embargo, quienes las ponen en práctica, al abandonarlas recuperan más kilos que los perdidos y no sólo no consiguen corregir los malos hábitos de alimentación, sino que acentúan los errores.

Este fenómeno de subir y bajar de peso como un yo-yo, se produce por la natural reacción del organismo de compensar el déficit de energía que ha tenido durante la restricción de calorías de la dieta milagrosa. “Para movilizar sus reservas de energía, el organismo utiliza el glucógeno almacenado en el hígado para convertirlo en glucosa, que sirve de combustible al sistema nervioso y a las células sanguíneas. Como las reservas de glucógeno son limitadas el cuerpo va a usar las proteínas del músculo, lo que va a producir atrofia y debilidad muscular. Además, durante el proceso de descomposición del glucógeno y la absorción de proteínas del músculo, se pierden también gran cantidad de agua, sales minerales, urea y ácido úrico”, explica la Doctora Susana Monereo, especialista en endocrinología y nutrición, que supervisa los menús de DietaGourmet.

Solo después de aproximadamente dos semanas con ese tipo de dieta, el organismo empezará a utilizar la verdadera y única culpable del sobrepeso, la grasa.

Con las dietas milagro cuya duración no suele exceder de dos semanas, se pierde peso y volumen a expensas de glucógeno, proteínas, agua y minerales, y no de grasa, que es lo que realmente se quiere y se debe perder. “Además, este tipo de regimenes no corrigen los malos hábitos de alimentación de la persona, que son los verdaderos responsables del exceso de peso, e incluso hay quien tras haber perdido peso se permite numerosas concesiones o caprichos alimenticios, lo que provoca que se ganen aún más kilos que los que se habían perdido”, afirma la Doctora Monereo.

Por ello, toma buena nota de las pautas que debes considerar si quieres realmente bajar de peso y comenzar a disfrutar de una vida más sana, además de una figura ideal:

Reduce gradualmente las grasas


Para perder peso con éxito, deberían reducirse gradualmente las grasas de la dieta, en torno al 20% de las calorías. Una proporción inferior hace que las comidas no sean satisfactorias, debido a su rápida liberación desde el estómago al intestino y el rápido inicio del hambre. Será necesario realizar una disminución gradual y consciente para evitar el malestar, y para asegurar un cambio con éxito, y a largo plazo, de los hábitos alimenticios.

Consume grasas buenas y prioriza las frutas, verduras y cereales

Lo ideal es una dieta de cereales, frutas y verduras cuidadosamente preparados. Las grasas de pescado y el aceite de oliva son realmente buenas para el cuerpo, y deberían componer la mayoría de las calorías grasas. Las grasas de origen animal que contienen las carnes y productos lácteos son menos sanas, y deberían tomarse al mínimo.

Calorías controladas


Todos los alimentos se convertirán en grasa almacenada si se consumen en exceso de las necesidades energéticas. Las necesidades de proteínas y grasas de los seres humanos suelen ser fijas, y los hidratos de carbono complejos deberían contribuir con energía (calorías) cuando se necesite. Para reducir los cúmulos de grasa en el cuerpo, es necesario utilizar más energía de la que se consume en los alimentos, por medio de actividades y ejercicios corporales.

Evita los dulces


El contenido en nutrientes de los alimentos debe ser elevado, especialmente si se consumen menos calorías. Los dulces deberían ser evitados, debido a la baja densidad de nutrientes y al alto contenido en grasas que a menudo se encuentra en ellos.

Aumenta el ejercicio y disminuye gradualmente las calorías

Las dietas muy bajas en calorías y la carencia de ejercicio contribuyen a quemar tanto la masa muscular como la grasa corporal. Esta condición es malsana para el cuerpo, y el hambre, de rebote da como resultado que se recupere la grasa corporal. El enfoque correcto es el de aumentar gradualmente el ejercicio al tiempo que se disminuye gradualmente la ingesta de calorías. Un cambio rápido no funcionará a largo plazo.

Si no tienes claro el porcentaje de calorías, hidratos de carbono, proteínas y grasas que tienen tus platos, no te preocupes, utiliza la Calculadora nutricional
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