Para combatir la grasa abdominal es necesario seguir una dieta equilibrada y saludable teniendo en cuenta una serie de recomendaciones. Te ayudarán a conseguir un abdomen liso y sexy.
HIDRATACIÓN
Asegúrate de mantener el cuerpo correctamente hidratado bebiendo al menos dos litros de agua diarios.
Lo ideal es beber agua lejos de las comidas (al menos 30 minutos antes o después de comer), y antes, durante y después del ejercicio físico, siempre a pequeños sorbos y nunca en grandes cantidades de una vez.
CUATRO O CINCO COMIDAS DIARIAS
Come pequeñas porciones de alimentos nutritivos divididos en cuatro o cinco comidas diarias para mantener el metabolismo activo y evitar los típicos ataques de hambre tras muchas horas sin ingerir alimentos.
BUENAS GRASAS
Elige siempre grasas insaturadas como las procedentes del pescado, las nueces o el aceite de oliva. Por el contrario, evita consumir fritos, nata o mantequilla, pues son ricos en grasas saturadas.
NO A LAS DIETAS DRÁSTICAS
Olvídate de las dietas milagro que prometen resultados a costa de pasar hambre, limitar demasiados alimentos o calorías, a largo plazo son totalmente ineficaces además de peligrosas.
CENAS LIGERAS
Acostúmbrate a no cenar mucho y además hacerlo dos horas antes de ir a dormir.
Consume alimentos bajos en grasa e hidratos de carbono, pero ricos en proteínas y fibras.
Ejemplo: ensalada, pechuga de pollo a la plancha y un yogur desnatado.
¡Calcula las calorías, proteínas, hidratos de carbono y grasas de tus platos!