Limpieza facial: ¿qué producto elijo?
Sabemos que la limpieza del cutis es fundamental para mantener una piel sana, tersa y luminosa, pero a veces surgen dudas respecto al producto que debemos utilizar, el cual se elegirá de acuerdo a las necesidades de la piel y su tipología.
PIELES MIXTAS Y GRASAS
Si tu piel es propensa a los brillos, los limpiadores faciales en textura de gel funcionan muy bien, ya que penetran de forma más profunda que las cremas y lociones, además de ayudarte a controlar el exceso de sebo.
Cuando además la piel tiene problemas de granitos o espinillas, conviene añadir después del limpiador, un tónico facial astringente indicado para pieles grasas y con tendencia acnéica. Así conseguirás eliminar cualquier rastro de impurezas en los poros.
¡Truco!
Te aconsejamos que guardes el tónico en la nevera y lo apliques bien frío en el rostro para conseguir cerrar los poros y ejercer un efecto tensor inmediato en la piel. Es un truquito muy sencillo pero realmente eficaz.
PIELES SECAS
Si la piel es seca y con tendencia a sufrir tirantez e incomodidad, nada mejor que los limpiadores con texturas cremosas que se eliminan con un algodón o un tissue sin necesidad de emplear agua. Esta recomendación es la más indicada durante los meses más fríos, que es precisamente cuando la piel está más seca.
Una vez llegan temperaturas más cálidas, lo ideal es optar por limpiadores hidratantes que requieran enjuague.
Como opción al tónico, utiliza los sprays de agua termal, que eliminan los restos de producto sin producir tirantez y dejan la piel suave y confortable.