Blanca Cuesta y Borja Thyssen, de compras con unos amigos
Hay cosas que nunca cambian como son las malas relaciones entre Borja Thyssen y su madre, Carmen Cervera. Sin embargo, esto ya no afecta en nada al joven ni a su esposa, Blanca Cuesta, con la que estuvo de compras en un centro comercial el pasado sábado. La pareja disfrutó de una agradable tarde acompañada por unos amigos, con los que estuvieron charlando animadamente en el establecimiento que está situado muy cerca de su residencia madrileña.
Recorrieron el centro comercial en el que realizaron algunas compras, ya que Borja llevaba una bolsa en la mano con sus adquisiciones. Quizá se trataba de algún regalo para sus pequeños que se quedaron en casa en esa fría tarde de invierno.
Después de más de cuatro años de matrimonio, Blanca y Borja siguen tan felices como el primer día. Pese a que muchos no creían que esta relación fuese a funcionar, lo cierto es que lo ha hecho y han formado una familia maravillosa con la llegada al mundo de sus dos hijos, Sacha, que acaba de cumplir 4 años el 31 de enero, y el pequeño Eric, que nació el 5 de agosto de 2010.
Felicitación por telegrama
Para Sacha ya no es nuevo que su abuela paterna no esté con él en su cumpleaños. De hecho, la baronesa Thyssen solo disfrutó con él de su aniversario el primer año. Le organizó una gran fiesta por todo lo alto en un hotel de Barcelona y allí se dieron cita muchos amigos de Carmen y de su hijo, Borja. Aquello ya forma parte del pasado y ahora Sacha celebra sus cumpleaños con sus padres, sus abuelos maternos y también con sus compañeros de clase. Borja y Blanca se sienten muy contentos de que su primogénito sea feliz y que día a día tenga más amigos en el colegio en el que estudia en Madrid.
Parece poco probable, según se encuentran las cosas, que volvamos a ver juntos a los Thyssen-Cuesta junto a la Baronesa, ya que cada vez hay un mayor distanciamiento entre ellos. De hecho, la última en meter leña al fuego ha sido la madre de Blanca, Heidi Unkhoff, quien en un programa de televisión rompió su silencio y habló de todo el daño que Carmen Thyssen le había hecho a su hija.